Wake Up
4:45 a.m. Aun oscuro. Mas que oscuro un azul oscuro, muy, muy, muy oscuro. No pasa ni un auto y apenas hay dos o tres luces encendidas en un edificio de mas o menos 100 departamentos. Hora a la que dicho sea de paso tengo que levantarme cada mañana de lunes a viernes. Como ya mencione en uno de mis primeros post mi colegio queda en la periferia de la cuidad y yo vivo mas centradito. En resumen: el bus que me llega pasa por mi a las 5:35 a.m. para llegar al colegio a las…6:20 a.m. Comúnmente me despierta mi mamá (he demostrado a lo largo de los años que ningún despertador por mas fuerte que sea es lograr de despertarme) y por supuesto siempre hay una técnica y unos parámetros para levantara a la muchachita (yo) que en ese momento esta en un estado sumamente inestable que puede pasar desde un osito cariñosito a un basilisco asesino con ansias de sangre y cuerpos desmembrados. No prender la luz de mi cuarto. Llamar cada 5 minutos. No acercarse, ni tocarme (llamar desde la puerta) Entreabrir la puerta. Claro, eso solo lo sabe la mamita. No el papá. Y como la mamita esta noche no durmió bien, el papito se ofreció a despertarme para que mi madre durmiera un rato mas. Mala idea. Un gran portazo que a mi me pareció que hizo temblar el edificio, la luz encima de mi cama que se prende y me encandelilla en la mitad del sueño. Un largo y desgarrador grito salio de mi garganta seguido de un “¡¡¡JUEPUTA!!!”. Inmediatamente me metí entre las cobijas de mi cama, tapando de mis ojos ese resplandor tan cegador. -Mi amor. ¿Qué luz era la que no tocaba prender?- pregunto la voz somnolienta de mi padre. Y ahora para coronar el puto móvil de mi mamá sonando cada 45 segundos.



sansar dijo
a esa hora, ya han abierto las calles???
24 Mayo 2007 | 08:17 PM